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  • Especial Mente mama

TDAH ¿Superpoder o Pesadilla?

Trastorno Deficit de Atención con o sin Hiperactividad no es otra cosa más que una diferencia neurológica o la forma en la que el cerebro de algunas personas hace conexiones.


Aun sabiendo esto cuando hablo con padres y/o madres de niños diagnosticados con TDAH me encuentro dos puntos de vista.


Algunos lo ven como una enorme pesadilla, me piden ayuda para cambiar o controlar a sus hijos. Me piden recomendaciones para que el niño logre estar sentado 6 horas en clase escuchando a una maestra y encima de todo saque buenas notas.


Me preguntan cómo hacerle para que su hijo(a) deje de moverse, deje de interrumpir y logre “funcionar” en sociedad.


Por el otro lado hay algunos padres que me escriben o me llaman y nos reímos juntos de las cosas que sus hijos dicen o hacen. Estos padres festejan las diferencias de su hijo(a) y aunque saben qué puede ser frustrante o cansado logran tener una perspectiva más positiva de lo que es vivir con TDAH.


No quiero quitarle importancia al diagnóstico, como madre de niños con TDAH, adulto con TDAH y coach especializada en TDAH, se que hay días en los que quisiéramos tirar la toalla, correr a escondernos en el closet (lo hago de vez en cuando) o salir gritando de nuestra casa buscando un momento de silencio y paz. No voy a negar que hay días en lo que desearía que las cosas fueran más fáciles. Claro que me gustaría no tener que presentarme en el colegio con quejas o comentarios. Y nada me daría más gusto que el tema académico fuera tan fácil para mis hijos como lo es para otros compañeros, pero esa no es mi realidad.


Entre más fácil aceptemos y conozcamos acerca de el diagnóstico más fácil será el día a día para nuestros hijos y para nosotros.


El vivir con TDAH significa que somos impulsivos, desorganizados, tenemos mal manejo del tiempo, tenemos mucho movimiento, ya sea físico o mental, tenemos baja tolerancia a la frustración, tenemos cambios de humor radicales durante el día, se nos dificulta terminar los proyectos que comenzamos… Es por esto que la escuela (maternal hasta preparatoria), es complicada. NO IMPOSIBLE pero complicada pues en la mayoría de las escuelas hay una expectativa de cómo deben de ser los niños, una expectativa de conducta y nivel académico y si tenemos suerte, nos dan el apoyo necesario que necesitamos sin tocar nuestra autenticidad (nuestro autoestima).


Todo esto se puede convertir en una pesadilla tanto para el niño como para los padres y los maestros.


Si vemos el otro lado de la moneda nos damos cuenta de que el TDAH tiene un lado positivo ENORME. Pensamos diferente y esto nos ayuda a encontrar diferentes soluciones para problemas. Contamos con una creatividad envidiable por lo que el pensamiento creativo e innovador se nos da naturalmente y somos artistas por naturaleza. Cuando encontramos algo que nos interesa tenemos la capacidad de enfocarnos como nadie lo hace, investigamos sobre el tema y nos volvemos expertos en diferentes temas que nos interesan. Vivimos con mucha espontaneidad lo cual hace que seamos divertidos y auténticos. Contamos con una imaginación a nivel Walt Disney que nos ayuda a nunca aburrirnos y a mantener espíritu de niños.


Todo es cuestión de perspectiva y como le digo a los padres que me piden apoyo, los niños van a reaccionar a su diagnóstico dependiendo de lo que vean en nosotros.


Si normalizamos su diagnóstico y si les hacemos ver lo maravillosos que son, ellos así se verán. Pero si estamos intentando cambiarlos, si nos avergonzamos de su diagnóstico, si estamos enojados por el mismo, si pretendemos “curarlos”, entonces ellos integraran esta negatividad y crecerán avergonzado, pensando que hay algo malo en ellos.

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