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  • Especial Mente mama

A la maestra de mi hijo

Querida maestra:


Anoche recibí su email y a decir verdad mi primera reacción fue enojo y frustración. Si la hubiera tenido frente a mi la hubiera cacheteado. Si fuéramos animales salvajes hubiéramos peleado con arañazos y mordidas hasta la muerte; pero afortunadamente no es así…


En su mail pude empatizar con su frustración, créame cuando le digo que amo a mi hijo con todo mi corazón pero ese pequeñito hermoso tiene la facilidad de volver loco a cualquiera, lo se muy bien pues soy su mamá. No me puedo imaginar lo difícil que debe de ser intentar dar una clase con 18 niños y tener a uno siempre moviéndose. Ha de ser complicado tener que discutir diario con él pues aunque algún día será un excelente abogado hoy a sus 8 años dan ganas de ponerle un candado en la boca pues tiene un comentario acerca de todo lo que pasa a su alrededor. Que cansado terminar la lección y tener que tomarse el tiempo de repetirle a él la misma lección pues la primera y la segunda vez que la escuchó no le quedó muy claro. Que olvide tareas, que platique en medio de un examen, que hable con un volumen más alto de lo “normal”, todo esto y más debe de ponerle los pelos de punta todos los días. La entiendo y de verdad puedo empatizar con usted, sin embargo es muy importante para el autoestima de mi hijo y su bienestar que usted entienda que NO LO HACE POR MOLESTAR. Mi hijo tiene Déficit de Atención con Hiperactividad y estas conductas que a usted la vuelven loca lo vuelven loco a el también. Tiene 8 años, lo que el más quisiera es agradarle (es por eso que cada vez que salimos a la calle y ve sus chocolates favoritos me pide que se los compremos). Si usted piensa que educar a un niño con TDAH es difícil imagínese lo que debe de sentir él intentando aprender en un salón en donde se siente atacado, en donde todo lo que el hace provoca una reacción negativa en usted.


De corazón la invito a aprender un poco más del tema, a entender porque se comporta así un niño con TDAH. La invito a ver el otro lado de la moneda, si, mi hijo interrumpe y habla de más, pero si lo escuchara siempre se daría cuenta que es para aportar algo acerca del tema. Que se levanta y se mueve mucho, que tal que lo deja trabajar parado, claro mientras no distraiga a nadie. Quizás pueden tener un código secreto, una señal que cuando usted la haga el deje de hablar o baje el volumen de su voz. Le pido por favor que no lo señale, no le grite y le ruego que cuide su autoestima pues de verdad no solo porque sea mío pero ese niño es una estrella, simplemente brilla de otra manera.

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