Buscar
  • Especial Mente mama

Preparando el pastel

Siempre interrumpe, habla muy fuerte y como locutora de radio, a la cual le pagaran por palabra dicha por-minuto, no sabe leer mis señales corporales, su entendimiento de comunicación no-verbal es inexistente, sufre de insomnio, olvida ponerse las ligas de los frenos, olvida ponerse crema, hasta olvida cepillarse el pelo, la cosa más sencilla le provoca ansiedad, se asusta fácilmente - sobretodo con sonidos fuertes - las situaciones nuevas le mueven su centro y le cuesta trabajo adaptarse a ellas, suele ser inmadura. Si, todo esto es cierto, pero la verdad es que es el sol de mi casa (de hecho en la casa le llaman “Sunshine”). Nos hace reír cuando más lo necesitamos y es capaz de cualquier cosa con tal de sacarte una sonrisa. Además su inteligencia me impresiona, su capacidad de enfocar en un solo tema y aprender TODO sobre el mismo (resultado de su atención-láser que viene asociada con estas personas) es increíble. Así es mi niña, mi compañera, mi amiga, y con todo ese torbellino de emociones me la quedo y no la cambio por nada! Este Trastorno de Déficit de Atención con el que vive a resultado ser la cereza del pastel, claro que a sido un pastel difícil de cocinar; con una receta la mitad en alemán y la mitad en chino, PERO es un pastel delicioso. Hay veces que me siento abrumada y cansada con el tema pero la veo como se esfuerza por estudiar, como a sus 13 años disfruta pasar tiempo con sus hermanos y primos menores, la admiro pues sabe reírse de si misma y sin pena lo comparte. No sé cuando se termine de cocer el pastel… pero ha sido un gusto este proceso hasta ahora… Con todo y los dramas, llantos, gritos, citas, doctores, terapias y medicinas. Lo volvería a hacer mil veces más (y que bueno porque creo que ahora lo tengo que hacer con mi chiquito que ya manifiesta algunas características que puedo identificar).

0 visualizaciones0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo